Días de Memoria. 15 de febrero de 1981. Publicación del primer número de EL ANARKOSINDICALISTA

Portada el anarkosindicalista. nº18, junio 1982, Vitoria

Portada el anarkosindicalista. nº18, junio 1982, Vitoria

El 15 de febrero de 1981 se publicó el número 1 de EL ANARKOSINDICALISTA, primer periódico publicado por la CNT vitoriana en toda su historia, con una única y parcial excepción, un ejemplar de octubre de 1977 del Euskadi Confederal en el periodo en que el Comité Regional de CNT residió en Vitoria.

Inicialmente como Boletín interno de la Federación Local y posteriormente desde el nº 9 como Órgano del Sindicato de Oficios Varios, en total 22 números entre 1981 y 1982. Periodicidad mensual (pero dos números en febrero de 1981 y ninguno en agosto de 1982).

Su redacción estaba sita en la calle Rioja 33 y desde el número 9 en la calle Francia 19 1º, sedes del sindicato. La correspondencia debía dirigirse al apartado de correos 1687.

Su primer número es de febrero de 1981, el último de octubre de 1982 (nº 21), además un especial de 1 de mayo de 1982.

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Documentos Históricos. SOLICITUD DEL SINDICATO ÚNICO DE VITORIA DE UN SOLAR PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN EDIFICIO SOCIAL. Noviembre a diciembre de 1931

Bien entrado 1931 la CNT de Vitoria se siente con fuerzas para dotarse de un local social propio. Los tiempos de alquileres, una reiterada costumbre histórica, habían pasado. Reúne a sus afiliados en el Ideal Cinema, acuerda construir un edificio de su propiedad y nombra una comisión encargada del proyecto. La comisión queda formada por cuatro militantes uno por cada sindicato (Madera, Construcción, Metalurgia y Varios), en concreto por Valentín García (Metal), Eusebio Sáenz (Construcción), Ángel Pérez (Madera) y Simeón García (Varios).

En instancia al ayuntamiento solicita la cesión o venta del solar sito en la calle Correría, colindante con el Matadero y propiedad del municipio. Caso de no poder ser concedido lo pedido solicitan otro de dimensiones semejantes.

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La Historia. LA DECEMBRINA. INSURRECCIÓN ANARQUISTA DE 8 DE DICIEMBRE DE 1933

Recorte La Vanguardia 10-12-1933

Recorte La Vanguardia, 10 de diciembre de 1933

En las elecciones de 19 de noviembre y 3 de diciembre de 1933 si en el conjunto de España ganó la derecha en Álava no fue menos: los tradicionalistas de Oriol sacaron más votos que el resto de los partidos en el conjunto de Álava y casi tantos como el resto en Vitoria. Un Pleno Nacional (Madrid, 30 de octubre-3 de noviembre de 1933) había acordado ir a la revolución social si triunfaban las tendencias fascistas («Frente a las urnas, Revolución Social») y si una Regional iniciaba el movimiento, todas las demás debían secundarla. La CNT desarrolló una campaña furiosamente antipolítica, la Soli proclamaba: “Buitres, rojo y amarillo, y buitres tricolores. Todos buitres. Todos, aves de rapiña. Todos, canalla inmunda que el pueblo productor barrerá con la escoba de la revolución”.

Lo cierto es que la victoria de la derecha no acarreó ni el triunfo determinante del fascismo ni el levantamiento popular. Cada día que pasaba disminuía el ardor revolucionario y sumaba tiempo el gobierno para reaccionar. En esta encrucijada el Comité Nacional convocó un nuevo Pleno Nacional de Regionales (Madrid, 26 de noviembre de 1933) donde, con reticencias de algunas regionales, se solicitó la constitución de un Comité Revolucionario que integraron Durruti, Mera, García Chacón, Casado, Ojeda, Moisés y Jesús Alcrudo, Ejarque, Felipe Orquín, Ramón Andrés y nuestro Isaac Puente.

La insurrección se inició el ocho de diciembre, la huelga general se extendió por 34 provincias durante una semana y alcanzó especial relevancia en el valle del Ebro. El eco de la sublevación en nuestra provincia fue desigual1, con epicentro en Labastida y ramalazos en Vitoria. El alcance en Labastida ni fue casual ni propio de desesperados o recién llegados desconocedores de la realidad. La CNT en La Rioja contaba con larga tradición a ambos lados del río Ebro2 y, según está constatado por fuentes orales, adscrita no a las tesis sindicalistas sino a las más radicales del comunismo libertario. En La Rioja, se ha dicho, no se luchaba por mejorar el salario, sino por la revolución social colectivista. Por otro lado la influencia faísta era notable y venía más que de la capital alavesa de la otra parte del Ebro (de hecho parece que si bien en cuanto CNT su ligazón con Vitoria parece innegable, la comarca sureña desde el punto de vista de FAI formaba un todo con el resto de La Rioja y el hecho mismo que Labastida respondiera a la insurrección del Ebro lo confirma). También digno de reseñar es que en La Rioja muchos de sus afiliados, frente al tópico, eran labradores de mediano pasar, con tierras propias, y no simples braceros o peones agrícolas.3 El componente moral, vital y antiautoritario tenía, para los más concienciados, un valor indudablemente, no menos reseñable que el económico.

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Días de Memoria. 28 de agosto de 1936. Asesinato de SIXTO BARRÓN MARTÍNEZ

Sixto Barrón Martínez

Sixto Barrón Martínez

El 28 de agosto de 1936 es asesinado en Vitoria Sixto Barrón Martínez, ilustre militante del anarquismo y la CNT en su pueblo de origen.

Nacido en Labastida, el 6 de agosto de 1901. Figura entre los fundadores de la CNT en 1923 y con la refundación de 1931 fue su primer secretario y lo era en diciembre de 1933 cuando los famosos sucesos de Labastida en el marco de la insurrección anarquista. Tomó parte principalísima en el desencadenamiento de la insurrección (el 8 de diciembre convocó una asamblea en el local del sindicato del pueblo en la que se impuso su parecer “implantar el comunismo libertario, abolir la propiedad y eliminar el dinero).

Tras la derrota de la sublevación, logró escapar a la represión y se exilió en Francia.

Vuelto del destierro, se le detuvo y encarceló en mayo de 1935 en San Sebastián y Vitoria y de seguido fue sometido a consejo de guerra y condenado a muerte.

Amnistiado con el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, al estallar la guerra retornó para recoger a su familia, pero fue detenido en Vitoria y asesinado.

La Historia. 1933.
EL AÑO DE LAS BOMBAS

En realidad, el calificado no sabemos por quién como “año de las bombas” comenzó en octubre de 19321 y alcanzó su clímax en enero de 1933. Denominación exagerada e injustificada en lo que a Vitoria concierne, ciertamente porque lo que más caracterizó el año fueron las huelgas en Ajuria y Sierras Alaveses, la actividad de los desempleados y despedidos y las detenciones de confederales en mayo y julio a cuenta de huelgas más o menos generales y revolucionarias.

Producido un robo de dinamita y otros explosivos (125 kilos, detonadores, mecha) en Maeztu el nuevo gobernador, Fernando Solazábal, ordena a los cuerpos policiales investiguen con sumo cuidado hasta localizar a los autores. Como era de esperar se dirigieron a los militantes anarquistas del lugar y durante dos días permanecieron como presos gubernativos Daniel García de Albéniz, Emilio Ibisate y Valeriano Zarantón2. Maeztu con Labastida, Elciego y Vitoria serán a lo largo de la República, sólidos focos anarquistas.

Labastida en los años 30

Labastida (Álava) en los años 30

En la misma dirección en diciembre la prensa daba cuenta de la detención de Domingo Martínez de Antoñana3 tras el hallazgo de armas y dinamitas en un campo de Arana, cercano a Vitoria. Contaron 52 pistolas, 50 kilos de dinamita y cargadores.

En la capital a comienzos de noviembre la buena sociedad, la gente de orden4 contemplaba con disgusto los enfrentamientos entre obreros de las obras de la Caja de Ahorros y los guardias de seguridad que repartieron golpes sin miramientos. Según La Vanguardia “El hecho produjo alarma, apresurándose a cerrar algunos comercios sin registrarse más desórdenes”.

El mismo periódico el 5 de noviembre relataba que cuatro jóvenes obreros habían penetrado en una tienda de comestibles sita en la Correría, que se habían apoderado de diversos artículos alimenticios y que uno de los cuatro salió sin prisa y serenamente y fue detenido al punto. En la comisaría alegó que lo habían hecho porque tienen derecho a comer. También La Vanguardia el día 20 de ese mes aludía a la comisión de “un hecho escandaloso” en la calle Francia. Un grupo de treinta o cuarenta individuos, mayoritariamente jóvenes, asaltaron tumultuariamente la tienda de ultramarinos de Baltasar Ortiz Urbina, llevándose buena cantidad de salchichones, chorizos y otros artículos y huyendo hacia el campo de Judizmendi, perseguidos por algunos guardias de seguridad. Un guardia municipal reconoció a seis de los fugitivos. Las autoridades recibieron confidencias de que hoy serían asaltados varios comercios de ultramarinos, resultando cierto pues las fuerzas de seguridad, municipales y de policía han tenido necesidad de disolver diversos grupos en sitios céntricos, evidentemente preparados para dicho fin. El gobernador ha dispuesto que se redoble la vigilancia. La acción directa estaba pasando de los lugares de trabajo a la calle.
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