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FÉLIX ALONSO GARCÍA

El 30 de julio de 1912 nacía en Zumaya (Guipúzcoa) Félix ALONSO GARCÍA. Hijo de un mecánico dedicado a la reparación de barcos pesqueros, huérfano con tres años, con ocho en el hospicio de Vitoria hasta los once, periodo que le marcó, y hasta los catorce en la escuela primaria. Con catorce aprendiz de ebanista en una fábrica de muebles y proclamada la República militante de CNT a la que lo llevó Daniel Orille, compañero de fábrica.

Ávido lector en la biblioteca del sindicato, pronto fue nombrado vocal y al poco secretario del Sindicato de la Madera ubicado en la calle Ortiz de Zárate. Detenido en 1931 en el transcurso de una gira confederal a San Vicente de la Sonsierra, se le encarceló en Logroño durante quince días, motivo alegado por el patrón para despedirlo (denunció su caso en Solidaridad Obrera). La ilegalización de la CNT vitoriana tras los sucesos del aniversario de la República, lo puso en la clandestinidad durante un mes. Vuelta la normalidad, el sindicato abrió sus puertas en la calle Pintorería, se fundaron las JJLL, a las que se afilió, y un ateneo libertario, del que igualmente fue asiduo, como del montañismo. Despedido del trabajo en 1933, una huelga de solidaridad logró su readmisión. Enviado a Melilla a servir a la patria burguesa a fines de 1933 durante un año. Vuelto a Vitoria, sin trabajo durante 1935 correoso en el sindicato y en las asambleas de parados.

En julio de 1936 orador, con Villamor, Neira y Orille, en Briviesca. La sublevación del fascio, lo encontró hospitalizado a cuenta de una bronconeumonía y sólo la firme actitud del doctor Salmerón impidió su encarcelamiento. Huido del hospital a los dos meses, permaneció escondido durante medio año hasta que logró alcanzar territorio leal. Enrolado en 1936 en los batallones Internacional y Sacco y Vanzetti (que parece dirigió un tiempo), luchó contra el fascismo en el frente del Norte. Exiliado tras la guerra en Francia, padeció dos campos de concentración, de los que escapó con la ayuda de un simpatizante alemán. Militó con fuerza en el sindicalismo y tuvo amistad con Paco Ibáñez, y en Vitoria con Jesús Conde y Jesús Sarralde. Sólo muerto Franco volvió de visita a tierras vitorianas. Falleció en Francia en 1983.

Autor de unas Memorias, interesantes, en las que se esconde tras el nombre de Felipe. Colabora en CNT del Norte y Solidaridad Obrera de Barcelona (1931).