MEDIAPOST BARAKALDO EN LUCHA

Sábado, 11 de septiembre de 2021, a las 12.30 horas.

¡Súmate a la lucha! Te esperamos

Antes nos íbamos a la enciclopedia a buscar la entrada de aquella palabra que se nos presentaba por primera vez. Ahora, a golpe de buscador virtual accedemos a lo que las palabras desconocidas nos invitan a saber de sí mismas, gracias a embellecedores de discurso multidisciplinares o demagogos falaces. Mediapost: especialistas en Marketing Relacional, encuentro yo en primer lugar, “Ayudamos a las empresas a crear y mantener relaciones comerciales responsables y sostenibles con sus clientes mediante soluciones personalizadas que se apoyan en el conocimiento, la innovación, la empatía, el compromiso y la transparencia”. La tentación es grande ante tan bellas palabras, y sigo buscando: “La variabilidad del entorno empresarial y social, como resultado de los cambios en el mercado –evolución tecnológica constante, mayor segmentación, globalización y deslocalización –los cambios en la distribución –alta competitividad y especialización– y los cambios en el consumidor –más informado, selectivo y emocional–, es un factor que, desde el prisma del marketing relacional, se vuelve indispensable para comprender cómo deben interactuar mejor las empresas con sus clientes. (…) El conocimiento, la innovación, la empatía, el compromiso y la transparencia son los principios que vertebran nuestra visión y nuestra manera de relacionarnos con nuestros clientes y colaboradores. Los valores que acompañan a cada una de nuestras acciones reflejan nuestra ética y forma de ser, siendo siempre generosos compartiendo nuestra experiencia, cercanos y accesibles ante los retos, coherentes en nuestro desempeño y respetuosos con el entorno, las relaciones y la sociedad en general”. Llegando a los valores de la empresa, encontramos: generosidad, confiabilidad, compromiso, respeto, innovación, y coherencia. Más bellas palabras que chocan frontalmente con la realidad cuando escuchamos a las personas represaliadas por su actividad sindical en la empresa.

Me pregunto ingenua si parte de la pócima milagrosa hallada por esta empresa para lograr esa interacción mágica entre empresas y clientes no será la vulneración de los derechos fundamentales de las personas trabajadoras en esta gran empresa de mensajería y buzoneo…

Esta empresa forma parte del grupo francés La Poste y tiene presencia en Francia, Portugal, Rumanía, Bulgaria y España. Me pregunto qué tiene que ver con una curiosa geografía del desempleo donde crece imparable la economía sumergida, potente antídoto contra la subversión y el sindicalismo revolucionario. Dicen adaptarse resolutivamente a los entornos en los que operan, pero sobrevuela la sospecha de que detrás del llamado geomarketing del que hablan hay semillas geoestratégicas políticas abonadas con esa cuestionable fertilidad que inyectan las instituciones europeas al servicio del gran capital en detrimento de las clases trabajadoras; y, regadas con el acecho de la deslocalización; la precariedad como estigma y amenaza; y, la vulneración de derechos fundamentales, en connivencia con los (des)gobiernos de los territorios mencionados.

Cuentan con un estudio en formato virtual acerca de los efectos del “gran confinamiento” en el marketing relacional, y en él, nos regalan algunas inspiradoras afirmaciones. Se atribuyen haber constatado la nada desdeñable realidad: “Comunicar y trabajar: por y para las personas. La comunicación corporativa, generalmente, tenía como significantes o referentes las relaciones comerciales, dirigiéndose a clientes, proveedores, públicos y audiencias, pero sin tener demasiado en cuenta el factor humano. En la situación actual, la importancia de ser conscientes de que nos dirigimos a personas es mucho mayor. (…) Las compañías, orientadas por definición a ingresos y beneficios, deben poner en primer lugar a empleados y clientes y no como números o recursos, sino como personas…”

Estos mensajes resultan demasiado contradictorios si procedemos al contraste con los eventos del conflicto sindical, y no queriéndonos dejar llevar por la retórica, nos obligan a asomarnos a la cacareada mentira, al disfraz brillante que esconde realidades dolorosas, y a la impunidad con que crecen las multinacionales gracias al atropello de las personas sin las que nunca existirían: los y las trabajadoras; y, a la permisividad y “palmadita en la espalda” de instituciones supranacionales, nacionales, autonómicas y locales financiadas, también, por los y las trabajadoras. Traduciendo los extractos de estos nobles discursos, accesibles virtualmente, que todas las virtudes abarcan, constatamos que para Mediapost o bien los compañeros y compañeras de CNT no son personas; o bien, quienes toman decisiones en Mediapost manejan diccionarios errados en los que la empatía y la sostenibilidad significan despedir sin escrúpulos a personas trabajadoras. O ¿debiera decir en vez de despedir, desvincular, como parece que va a denominarse ahora el echar a la calle a quien te ayudó a crecer como la espuma?

Por todo ello, y porque lamentablemente estas circunstancias se repiten en otros entornos de trabajo que exceden las infraestructuras y plantillas de Mediapost, convocamos a una manifestación que tendrá lugar el próximo sábado 11 de septiembre en Barakaldo a las 12.30 horas.

Recuerda que la fuerza de la clase trabajadora es la organización; y, sólo puede alimentarse con solidaridad.